Fuiste tan torpe, que tuve que desaparecer para que lograrás verme.

Es tan irónico que luego de que ya no tenemos cosas o peor aún “personas” es que las valoramos, cuando vemos que algo sin esa persona a nuestro lado falta en nuestras vidas. Su ausencia es como una chaqueta sin botones.

Al pasar el tiempo me doy cuenta que los hombres también sienten las ausencias o así me lo dio a entender Melendi con su tema (Un amor tan grande) pues es triste que solo ven a esa linda chica que tenían a su lado y no valoraron cuando se ha ido de su vida, su ausencia les hizo entender lo que realmente valía.

Estoy segura también que no todos sean así, lo malo es cuando nosotras nos buscamos siempre los que son iguales. Parece ser que vamos detrás de quienes no nos quieren ver, de la forma que nosotras merecemos.

Así sucedió contigo, al apartarme de tu vida fue que lograste verme, quien era yo, lo que valía y la grandiosa mujer que hubiese podido dar mucho por ti, fuiste tan torpe.

El torpe que me vio realmente cuando desaparecí. Pues cuando me di cuenta que valía más yo estando sola que cuando estaba contigo, cuando encontré un camino más seguro para mí vida que uno lleno de piedras como el tuyo, decidí desaparecer. Y ahora es que te das cuenta y recapacitas, pero ya es tarde, fuiste un gran tonto. Lo bueno de todo esto es que te diste cuenta cuando yo ya no estaba interesada y a kilómetros de ti.

Que mi ausencia sea un remedio para tus indiferencias futuras.